Podoactiva como la conocemos en la actualidad, comenzó su andadura en 1994 como una pequeña consulta de podología en Huesca creada por Victor Alfaro.
Poco a poco, y con ayuda de su hermano Javier en los siguientes años, trabajaron para mejorar y actualizar (tecnológicamente hablando) el mundo de la podología y biomecánica.
Las primeras plantillas las elaboraban con moldes de escayola debajo de casa de sus padres, y las fabricaban con una máquina hecha con un motor de lavadora.
Con el paso de los años, fueron formándose y especializándose en el mundo de la podología y biomecánica.

