
Entre Naranjos
Saldremos por el puente del ferrocarril por la Vía Verde del Baix Ebre que cruza el rio Ebro en dirección a Roquetes. Cruzamos la TV-3421 y ruta nos lleva por la urbanización de la Torre d’en Gil y nos lleva al pabellón polideportivo y continua hasta el Centro de Información del Parc Natural de Els Ports, allí cruzamos a la Vall del Marques donde después de pasar por un pequeño túnel, el paisaje cambia, dejamos las casas y el camino continua encajonado, alternando espacios abiertos, con higueras, granados y al pasar la Torre d’en Corder, aparecen huertas, naranjos, vistas al rio Ebro y al canal de la derecha, que proporciona el agua a los arrozales del delta del Ebro. Con tramos rectos muy largos la Vía Verde nos lleva a Aldover, donde en la antigua estación podemos descansar y tomar algo. Continuamos por la Vía Verde que tiene que compartir un tramo junto a la C-12, l’Eix de l’Ebre, rápidamente dejamos la carretera y el camino se ve envuelto de pinos y la Vía Verde se abre paso a través de la orografía. Cerca de Xerta, descendemos hasta el canal, que va paralelo al rio Ebro y continuamos por la carretera de acceso a la población de Xerta, la Vía Verde continua hacia el centro de la población pero nosotros continuamos hacia el embarcador de Xerta, en el rio, cruzando el canal por el Pont de l’Era, que da acceso a el área de la Peixera, un paseo arbolado entre el canal y el rio, con unas vistas diferentes del rio. Cuidado con los mosquitos y la mosca negra, conviene ir provistos de repelente de insectos. Y es aquí donde tomamos el Camí de Casablanca, con un asfalto muy bueno, que discurre entre naranjos y que hará que nuestro esfuerzo se vea recompensado. Encontraremos gente a pie, algún ciclista y un entorno único donde el aroma de los naranjos nos llevará, cruzando el canal por el Pont de les Perellades, de nuevo al pueblo. Entraremos por la Porta del Pilar y entre sus estrechas calles nos dirigiremos hasta la plaza mayor, donde podremos tomar un refresco en alguno de sus bares, junto a la iglesia de Sant Marti y poder ver las gárgolas en su campanario. Reemprendemos el camino de regreso a Tortosa por la misma ruta que nos ha llevado hasta aquí.
